16 sept. 2011

Un Plan.


En días pasados pude visitar la exposición del fotógrafo colombiano, Ruven Afanador, en el Museo de Arte Moderno de Bogotá. Después de soportar un trancón monumental, justo ese día había una manifestación de estudiantes, logramos mi amiga y yo llegar al museo. Veníamos las dos un poco cansadas por el tráfico y eso que aprovechamos cada minuto en el carro para ponernos al día. Sin embargo, ya saben como desgasta la pitería, el pie en neutro, la impotencia de no poder avanzar…
Lo bonito fue que al pisar el museo y ver el letrero de la exposición: “Yo seré tu espejo…Ruven Afanador” todo ese malestar se esfumó. Se nos olvidó! Cada retrato- son 80- nos fue atrapando. De hecho, yo ya ni pensaba en tiempo presente, andaba imaginándome la historia detrás de cada foto.

 Para compartir un poco la experiencia, mi amiga Anasol, quiso escribir esta entrada. Yo, obviamente me siento feliz de tenerla de invitada!





Ruven Afanador: poesía cinética.
Por: Anasol 

Twitter:  @anasolmusic
 
No puedes ignorar el poder de la fotografía de Ruven Afanador. Una  vez la tienes cerca, la profundidad de su llamado te vincula así no quieras. 

La buena fotografía y especialmente la de Afanador, es paradójica: mientras congela un momento, lo vuelve cinético. La mirada bajo su lente tiene tanto movimiento como una tela al viento. Por esa razón,su fotografía es narrativa: sus personajes siguen sonriendo.
 
La poesía de Ruven, es la verdadera inmortalización de un momento. Es el infinito en un segundo, es toda la personalidad en una sola pose. Pocos tienen un poder semejante. El enigma se abre y te captura. 

Nada que hacer, un poeta visual, conoce el artificio a la perfección y te subyuga con delicadeza. Es el poder del talento y la técnica conjugados, para hipnotizarte y hacerte parte de su embrujo.



Fragmentos de las fotografías de Ruven Afanador, tomadas por Anasol.


Si vives o estás de visita por Bogotá, todavía puedes ir a ver la exposición!