6 jun. 2012

Un plan: Orlan en el Mambo

Yo siento que estas semanas han sido tan pesadas, cada noticia supera la otra en maldad, abuso, violencia…tanto odio sólo demuestra lo enfermos que estamos, tanta oscuridad termina por contaminar y se siente uno tan triste.
No  me gusta alimentar las emociones negativas, por eso busco escapes.
El arte es uno de ellos. 

Jugando a que estoy dentro de la obra de Massimo Listri.
Ayer estuve visitando el Mambo, quería ver la exposición de Orlan, una artista francesa que me llama mucho la atención. Además de Orlan, me encontré en el tercer piso con la muestra de Massimo Listri, unas fotografías de diseño de interiores muy inspiradoras.

Sin ninguna pretensión, aparte de querer antojarlos a que la visiten, les cuento mi experiencia.


Orlan y los 35
De la Virgen Blanca a la Venus Negra.
Enfrentarse a Orlan puede ser difícil pues se trata de una artista cuyo objeto de trabajo es su cuerpo, su carne, y la transformación de la misma. Para ello cuenta con diferentes herramientas:- programas de computador y algo bien extremo: la cirugía plástica-.

Orlan y los Nativos Americanos.

Es cierto que en nuestro país tenemos una cercanía especial con los cambios estéticos pero aún así, no deja de ser impresionante o por lo menos, incómodo ver la cirugía plástica al servicio del arte. Para superarlo, me aferré a una recomendación que la misma Orlan hace: intentar ver más allá de las imágenes, ver qué hay detrás de ellas. Con esta premisa pude ver la intervención quirúrgica # 7, a la que se sometió en 1993, dónde le insertan no sé cuántos implantes en la cara – todo esto lo hacen mientras la artista totalmente despierta no deja de hablar-.

Orlan y los precolombinos.

La sala de cirugía se convierte en un taller , el personal médico, el equipo de la artista y la misma Orlan están vestidos de manera especial lo que logra crear una atmósfera de santuario, no se va a practicar una intervención médica sino un ritual.
Y es que no hay que dejarse engañar, la cirugía plástica es sólo el medio no es la obra.
Sería muy atrevido de mi parte asegurar de qué se trata su obra, yo sólo puedo contarles lo que a mí se me vino a la cabeza viéndolo, sólo mi mirada.

Orlan y África.

Contrario al miedo y al dolor que tal vez uno como espectador puede sentir viendo estas metamorfosis, yo no vi un cuerpo sufriendo sino tal vez un cuerpo llevado al límite, un reto. Un cuerpo que se atreve a desafiar los estándares de belleza, y que construye su identidad a pesar del cambio en su forma.

No tengo idea si esté o no en lo cierto, pero yo lo encontré muy hermoso , sobre todo cuando se acerca mi cumpleaños #35, y sé que nada permanece. 



La exposición estará abierta al público hasta el 2 de julio de 2012.